Entre un 25% y un 50% de la gente dice estar sobrepasada, “colapsada” o con burn out en el trabajo. Y no se trata sólo de la cantidad de horas que trabajamos, sino también de la cantidad de cosas que hacemos al mismo tiempo.
Hemos dejado de lado las pausas, los límites y los momentos de descanso. Nuestro trabajo nos sigue a todos lados, en nuestros dispositivos digitales, de manera insistente e intrusiva. Es como cuando tenemos picazón y no podemos resistir rascarnos, aunque sabemos que puede ser peor.
Seamos francos: ¿te dedicas a responder mails durante las reuniones, o incluso mientras hablas por teléfono? ¿Llevas tu notebook o tablet a las reuniones y finges tomar notas mientras revisas tu Facebook o Twitter? ¿Almuerzas en tu escritorio? ¿Haces llamadas o envías SMS mientras conduces tu auto, sabiendo que no deberías?
El costo más alto de esto -asumiendo que no chocas- es cómo se ve afectada tu productividad. En parte, es una consecuencia de dividir tu atención para así estar parcialmente activo en múltiples actividades, pero rara vez completamente concentrado en una sola. De hecho, cuando dejas de hacer algo importante para hacer otra cosa, terminas demorándote hasta un 25% más en completar lo primero.
Más aún, si estás siempre haciendo algo, vas agotando la cantidad de energía que cada persona tiene para el día, con lo que a medida que pasan las horas, tu energía disminuye.
La mejor forma de aumentar la productividad y fomentar la innovación y creatividad en una empresa, es comprometerse firmemente a trabajar en periodos acotados de tiempo 100% concentrado sólo en una cosa.
Estas son algunas buenas prácticas para cualquier empresa y persona: Continue Reading →






